lunes, 16 de enero de 2017

¿Por qué es necesario alcalinizar?

fuente dietaalcalina.net

Cada sistema del cuerpo posee su propio valor de pH fisiológico, de manera que cuando un tejido u órgano varía bastante su rango respecto a sus valores estándar, es susceptible de enfermar.
Los seres humanos viven en un ambiente acidificado ya sea por la pobre calidad de los alimentos que ingieren, altamente procesados, o bien por los medicamentos  que ingieren (por ejemplo la aspirina común es ácido acetil salicílico). Están expuestos, a aguas y aire contaminado (por ejemplo, la lluvia ácida y el smog urbano), así como toxinas medioambientales a pesar de que poseen pobres técnicas respiratorias que añaden toda esta carga ácida al organismo. De hecho, casi todas las enfermedades son debidas a un medio acidificado (o tendente a condiciones ácidas).
Un organismo acidificado es un organismo reactivo, de manera que si se reduce dicha acidificación, se podrán reducir así los síntomas alérgicos, la tendencia hacia la inflamación y sobre todo, revertirse la tendencia del organismo hacia condiciones crónicas (degenerativas, por tanto). Un alcalinizante es aquella sustancia que modifica las condiciones de pH del medio hacia condiciones más básicas, ayudará a reducir la acidosis actuando sobre el equilibrio ácido-base llevándolo hacia condiciones de equilibrio fisiológico, garantizando así el correcto funcionamiento del organismo.
Si durante la primera fase de la terapia se sigue una dieta alcalinizante y se usa un alcalinizador para controlar el pH ácido, será posible normalizar el equilibrio de pH en unos pocos meses.
La alcalinización del organismo se puede explicar mediante unos conceptos básicos de Química y Fisiología:
NaCl (sal común) + H2O (agua) + CO2 (dióxido de carbono) = HCl (ácido clorhídrico) + NaHCO(bicarbonato sódico común, usado en alimentación).
Para empezar, las células parietales estomacales (esto es, las constituyentes de la pared celular del estómago) producen HCl (ácido clorhídrico) y NaHCO(bicarbonato sódico) a partir de la sal (NaCl) presente en la sangre y del CO2. Este HCl es secretado por las células parietales a la cavidad estomacal (técnicamente denominada luz) donde prevalecen reacciones ácidas para romper las cadenas de las proteínas en polipéptidos. Una vez que los polipéptidos entran en el duodeno serán a su vez descompuestos en aminoácidos por las tripsinas pancreáticas.
La mezcla de bases presentes en el bicarbonato sódico (NaHCO3) llegarán, por su parte, al intestino y órganos alcalinofílicos a través de la sangre. Estos órganos alcalinofílicos (que comprenden el hígado, vesícula biliar, páncreas, glándula de Brunner del intestino delgado) requieren bases aportadas por grandes cantidades de bicarbonato, para producir sus secreciones digestivas.
Si la reacción alcalina en el duodeno es insuficiente (por ausencia de una cantidad suficiente de bases), la digestión de grasas, hidratos de carbono y proteínas será incompleta y la descomposición-fermentación se estanca. Además, los ácidos tales como el fosfórico, sulfúrico y úrico no son neutralizados, acumulándose en los tejidos conectivos.
Los cuatro minerales tampón (también denominados buffer) usados frecuentemente por el organismo son el sodio (Na), potasio (K), calcio (Ca) y magnesio (Mg). Por su parte, los ingredientes clave en un buen alcalinizante (agente alcalinizador) son el bicarbonato sódico y el bicarbonato potásico.
El sodio y el potasio ayudan a proporcionar el componente bicarbonato (CO2-) a las células mediante las denominadas bombas de Na-K. El bicarbonato se convierte así en la materia prima para mantener los órganos digestivos de manera que en las reacciones químicas que se den reducirán la carga ácida del medio y restablecerán el equilibrio ácido-base normal (saludable). Dichas reacciones químicas ocurrirán por la secreción de los órganos digestivos incluyendo al páncreas para generar encimas, el estómago para producir HCl y el hígado para producir bilis.

Los niveles de pH en la sangre, orina y saliva

El pH sanguíneo saludable se mantiene dentro de un estrecho margen, entre 7,34-7,43. Cuando el exceso de ácido (H) pasa a la sangre durante la asimilación, el organismo “tampona” la sangre mediante la retirada del exceso de H de los tejidos conectivos (matriz o medio extracelular).  En condiciones normales, durante la noche, el organismo desintoxica (esto es, elimina los tóxicos) y transporta el exceso de H a los riñones donde el ácido es filtrado fuera de la sangre, a la orina. Sin embargo, conforme el medio se va sobreacidificando (al ir aumentando la concentración de H que va recibiendo), el proceso de desintoxicación no será tan eficiente dándose una acumulación de H en los tejidos conectivos. Con el tiempo, de seguir este proceso desembocará en  unas condiciones degenerativas crónicas.
Debido a los procesos desintoxicantes, la primera orina de la mañana es por tanto la más ácida (pH: 6.0-6.4). El pH normal de la orina, a lo largo del día, varía entre 6.8 y 7.4. Si añalizamos estos valores en un paciente y encontramos que ambos valores extremos de 6.8 y 7.4 están bajos, estaremos ante la evidencia de que sus tejidos sufren acidosis.
El pH de la saliva es generalmente más alcalino (es decir, más básico) que el de la orina, estando el ideal entre 7.0-7.5. Su correcto valor en los pacientes nos confirman el correcto funcionamiento de los procesos digestivos.

Posología de un alcalinizante: cómo tomarlo

De acuerdo con la medicina tradicional china, lo idóneo es tomarlo en los momentos energéticos más bajos del páncreas, correspondiendo con las 10h y 16h., pero si no es posible a esas horas, se recomienda entonces tomarlo dos veces al día, una por la mañana y otra vez antes de acostarse. Deben tomarse con el estómago vacío a fin de evitar interferencias con la producción de HCl necesario para la digestión de la comida. Por ello, asegúrate de tomarlo 20 minutos antes o bien 2h después de comer. Se recomienda ingerir con agua caliente que le permita al alcalinizante llegar al duodeno donde será absorbido. Es importante monitorizar los valores de pH a lo largo de este proceso debiendo estar comprendido entre 7.0 y 8.0. De esta manera se controlará el exceso de H.
La dosis general recomendada varía entre media y una cucharadita de té, en función de cómo esté de acidificado el organismo; 2-3 veces al día. La duración del tiempo de consumo de un alcalinizante dependerá de los valores de pH del paciente. Por regla general, suele tomarse aproximadamente durante tres meses y debe ser seguida de una dieta alcalina. Se recomienda tomar el alcalinizante durante un mes, cesar su consumo unos pocos días tras los cuales se volverá a medir el pH y si los valores continúan tendiendo a ser ácidos, entonces seguir con el consumo un mes más.
El alcalinizante se encarga de eliminar el exceso de iones ácido del organismo si bien algunos estudios señalan que lo que hace un alcalinizante en 2-3 meses puede hacerlo una dieta alcalina en un año, de manera natural.

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2 comentarios:

  1. Que nombre tienen esos alcanilizantes y donde se encuentran en alimentos ?o vienen en capsulas ?

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  2. Hola Monica, con respecto a los suplementos puedes dirigirte al sitio web donde sacamos el artículo, por nuestra parte en breve colocaremos otro artículo con la alimentación alcalinizante, espero te sea útil, gracias por comentar, un saludo.

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