jueves, 4 de mayo de 2017

Suicidios y enfermedades mortales debido a zonas geopáticas

fuente Mundo Esotérico y Paranormal



Dolores de cabeza, insomnio, depresión constante, estos son algunos síntomas comunes que todos hemos sufrido alguna vez en la vida y que hemos aprendido a ignorar. Pero, detrás de estos problemas cotidianos se puede ocultar algo mucho peor, estamos hablando de las fuerzas geopáticas. Si sufres algunos de los síntomas anteriormente citados y sientes una pérdida generalizada de energía vital sin saber muy bien el porqué, entonces puede ser que tu casa esté influenciada por el estrés geopático de la Tierra. Y cuidado, porque en los peores casos la gente se puede volver loca y suicidarse.
¿Qué es el estrés geopático? 
El estrés geopático es un campo electromagnético distorsionado o alterado de la Tierra. Nuestro planeta genera con una frecuencia electromagnética de aproximadamente 7,83 Hz, que entra dentro del rango de (alfa) de las ondas cerebrales humanas. Corrientes subterráneas, alcantarillas, tuberías de agua, electricidad, ferrocarriles, túneles subterráneos, formaciones de minerales y fallas geológicas distorsionan la resonancia natural de la Tierra creando así el estrés geopático. Dormir o pasar mucho tiempo en las zonas de influencia geopática puede tener efectos nocivos sobre nuestra salud, el rendimiento y el bienestar. En 1952, el físico alemán Winfried Otto Schumann (1888-1974) identificó 7,83Hz como la frecuencia del campo magnético de la Tierra.
¿Cuánto hace que se conoce?
Parece que, nuestros antepasados ya sabían sobre el estrés geopático o zonas geopáticas. En el Feng Shui, el estrés geopático tiene muchos nombres tales como “garras del dragón”“líneas de dragón” o “demonios subterráneos”. Los antiguos romanos para verificar las áreas para nuevas edificaciones utilizaban ovejas que pastaban es esa misma zona durante todo un año, para posteriormente diseccionarlas y comprobar si sus órganos estaban sanos o no. El medico griego Hipócrates y el científico islámico Avicena escribieron sobre la importancia de la ubicación de los edificios en relación con la salud.
Los Bávaros colocaban hormigueros en los futuros dormitorios para ver si las hormigas estaban tranquilas en el lugar. El investigador alemán Gustav Freiherr von Pohl (que acuñó el término de zonas geopáticas), después de un extenso estudio en el curso de toda su vida, llegó a la conclusión de que todas las enfermedades podrían estar relacionada con el estrés geopático. von Pohl desarrolló una escala del 0 al 16, donde cero es la zona natural (7,83Hz) y 16 es una zona altamente estresada geopáticamente. Cualquier área por encima de cero puede crear una mayor susceptibilidad a los virus, bacterias, parásitos, contaminación ambiental, enfermedades degenerativas y una amplia gama de problemas de salud debido a que nuestro sistema inmunológico se ve comprometido en las zonas con tensión.
Casas y edificios “malditos”
Antiguamente las casas con un fuerte estrés geopático se les llamaba malditas. Sin embargo, hay una característica distintiva, aquellos que vivían en este tipo de casa acaban muriendo uno por uno, todos o la mayoría miembros de la familia. Algunos se suicidaban, otros sufrían graves enfermedades, mientras que otros perecían a manos de familiares agresivos. A veces este tipo de casas eran alcanzadas por un rayo, y todos los miembros de la familia morían quemados. Se creía que todo esto era fruto del mal de ojobrujería o la presencia de entidades demoníacas, por lo que las casas eran demolidas y el lugar considerado una “zona muerta”.
En la actualidad, este tipo de casas continúan siendo consideradas malditas, y hay parte de razón. Es cierto que las casas pueden ser “contenedores” para fuerzas oscuras. Pero estas fuerzas tendrían su origen en el estrés geopático, poniendo en peligro la vida y salud de los que residen.
Pero también cabe decir que las zonas geopática no solo son peligro para las casas, también para los residentes de edificios de gran altura. Hay cientos, sino miles de casos en todo el mundo y todos coinciden en lo mismo, los síntomas del estrés geopático comienzan por el sistema nervioso. Por lo tanto, si una persona siente fatiga, somnolencia, insomnio, dolor de cabeza, ansiedad, entonces es probable que la culpa no sea una deficiencia de vitaminas o el estrés crónico. Las también llamadas fallas geopáticas provoca desórdenes nerviosos e incluso cáncer.
Es cierto que el estrés geopático puede ser difícil de detectar, sin embargo, uno de los síntomas visibles los encontramos en las paredes y los techos, que pueden desarrollar grietas y humedad. Se ha observado que las carreteras son propensas a socavones donde hay estrés geopático, incluso los accidentes de tráfico ocurren con más frecuencia en zonas geopáticas.
Animales y medio ambiente 
Ciertos animales se sienten atraídos en zonas de influencia geopática y otros las evitan. Los animales que les gusta el estrés geopático son: abejas, avispas, serpientes y gatos. Las abejas en realidad producen más miel en las colmenas colocadas en las zonas de influencia geopática. Ten en cuenta que los gatos también les gusta lugares donde no hay estrés geopático tales como lugares cálidos y agradables. Los animales que evitan el estrés geopático son: perros y algunos peces como el pez dorado.
En las zonas rurales, cuando los establos se encuentran en zonas peligrosas geopáticas hay una disminución de la producción de leche, hay mayor mortalidad entre los pollos o los roedores se sienten incómodos en el lugar. Cualquier persona que quiera determinar la zona geopática mediante el medio ambiente, es necesario vigilar los árboles y arbustos cercanos. Si no están bien desarrollados entonces es que se encuentran en las zonas geopatógenas.
¿Cómo puedo saber si estoy afectado por el estrés geopático? 
Hay una serie de factores personales de salud (aparte de los anteriormente mencionados) que puede sugerir la presencia de estrés geopático en tu hogar u oficina. Estos incluyen: despertarse sin sentirse renovado por las mañanas; tener la sensación de que hay algo siniestro en la casa; no sentirse bien; no tener ganas de ir o estar en casa; sentirse mejor fuera de casa; tener un largo historial de enfermedades desde que estas en esa casa.
¿Qué poder hacer?
Como podemos comprobar, el estrés geopático es algo realmente serio. Son muchas las personas que lo han sufrido y lo sufren en silencio, sin saber muy bien cuál es el origen de sus enfermedades o extrañas circunstancias. Si no se toman las medidas pertinentes, podemos sucumbir a todo tipo de enfermedades e incluso al suicidio. Llegados a este punto te preguntarás que se puede hacer si vives en una casa ubicada en el epicentro del estrés geopático. Hay cientos de libros o manuales en Internet intentando dar una solución a este problema. Pero la realidad es que solo hay una única manera de actuar, marchando bien lejos de ese lugar, sin mirar atrás y olvidarte que existe.
¿Alguna vez has vivido en una casa o edificio con estrés geopático? Explícanos tu experiencia, puede ser de gran utilidad para otros.

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